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Oro puro.
Ana María Sabido muestra orgullosa la
medalla de oro junto a Alfonso García, que se
desplazó al aeropuerto a recibir a la campeona
del mundo
jerezana
jerez.
Unas cuarenta personas recibieron ayer en el
aeropuerto de Jerez a Ana María Sabido, atleta del
Puma Chapín Jerez que el pasado domingo se
proclamó campeona del mundo de veteranos en la
categoría de mayores de 50 años en el II Mundial
de Ultramaratón 100K WMA disputado en Bariloche,
Argentina.
Uno de los momentos más emocionantes de la
llegada fue el abrazo entre Ana y su padre, y
luego el de la atleta con sus hijos. Pepe, su
marido y entrenador, quedó voluntariamente en un
segundo plano. El comité de bienvenida a la
campeona jerezana contó con el delegado municipal
de Deportes, Alfonso García, que entregó a Ana
María sabido un ramo de flores y una caja de
bombones. Los sobrinos de la atleta pintaron una
sábana en la que se daba la bienvenida a la
'Campeona del mundo de maratón, reina de España en
Argentina'.
Ana Mª Sabido no pudo reprimir las lágrimas por
la emoción y confesó sentirse "una de las personas
más felices del mundo por el afecto recibido" y
también "una de las más cansadas del mundo por el
largo viaje y porque en el avión apenas podíamos
estirar las piernas".
La atleta jerezana, pese a la fatiga, explicó
que "he disfrutado mucho porque ha sido una
carrera fantástica, pero también he sufrido lo
mío. Me ha costado mucho trabajo, tanto que es que
ni me lo creo". Y es que el título mundial es el
mayor éxito de Ana María en su corta pero intensa
y brillante carrera: "Para mí es lo máximo,
después de un Campeonato del Mundo no se puede
pedir más", y este último éxito se lo dedica "a mi
Jerez y a todos los españoles, porque me puse la
bandera en los últimos kilómetros antes de la
llegada".
Acabar la prueba en Argentina no fue fácil, y
es que a lo largo de cien kilómetros el
desfallecimiento puede aparecer en cualquier
momento: "Faltaba el agua y había momentos en los
que te venías abajo, pero yo siempre trataba de
pensar en positivo. Siempre en una carrera de
estas se pasa mal y hay ratos que te fundes, al
menos tenía el apoyo de mi marido, no me podía ni
dar agua pero sí hablarme de vez en cuando. No te
podía acompañar nadie, era todo muy estricto, lo
peor fue tener que llegar a unos puntos
determinados antes de una hora porque si no te
podían descalificar, pero al final se consiguió,
que es lo importante".
Han sido cien kilómetros en trece horas pero
menos duros que las 24 Horas según explicaba la
atleta del Puma jerezano: "En Chapín sufrí por el
tiempo, hacía mucho frío, pero en Argentina era
por que no llegaba en el tiempo establecido para
cada tramo, la prueba es que cuando terminé me
mareé tras cruzar la meta, y con las 24 Horas no.
Me sentí muy mal, por ejemplo después de la
carrera no pude casi comer, me dolía la mucho la
boca. Pero debe ser algo psicológico, porque he
pensado en que tenía que llevar algún recuerdo a
los niños y me he llevé toda la mañana andando de
tiendas. No me lo explico, pero gracias a Dios
tengo una recuperación buena y rápida".
david gonzález
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